Hace un par de semanas atrás tuve la oportunidad de sentarme a conversar un momento con Foods Revenues*, empresa del sector alimentario. Estaba interesada en encontrar la forma de reemplazar los nutrientes críticos de sus principales productos, que permitieran dar un giro más saludable a sus marcas y con variaciones mínimas en sus sabores.

Este proyecto fue clasificado como muy estratégico (¡y prioritario!) por parte de la dirección general de la compañía, y se les ocurrió participar en un programa gubernamental de innovación abierta. Allí expusieron públicamente sus necesidades en forma de retos (que seguramente siguen siendo los mismos para todo su sector), esperando recibir grandes propuestas de parte de los diferentes solucionadores.

Teniendo en cuenta lo anterior, quisiera matizar un par de detalles relevantes desde mi punto de vista merecen ser tenidos en cuenta. Por un lado, el participar en dicho programa gubernamental forzó a la compañía a desvelar sus planes estratégicos frente a  su competencia (Sí, ya lo sé, los profesionales de la Inteligencia Competitiva somos un poco paranoicos con esto, pero es que no hay nada mejor que un competidor que le guste el streptease). Y por otro lado, creo que el lanzarse directamente en este programa gubernamental no fue la mejor forma de abordar el problema: Pensar que la mejor solución (a un problema mundial de la industria alimentaria) estaría justamente en un grupo pequeño de empresas, Universidades y/o centros tecnológicos que son alcanzados en este tipo de convocatorias -y que por lo general destacan por su proximidad geográfica-, era tener demasiada buena fe.

Después de una breve  introducción y conversación, les propuse realizar un estudio de  Vigilancia Tecnológica. Como muchos de los directivos que gestionan la innovación en este tipo de industria, me comentaron ya habían escuchado hablar del tema y por ello dijeron : “Ya hemos buscado mucha información y realmente no encontramos nada, por eso estamos metidos con este cuento de la innovación abierta, seguramente es gente que no publica nada de ello en internet”…. Mi respuesta automática y casi reflectiva fue; "Buscar no es Encontrar, y encontrar no es vigilar... hagamos un breve ejercicio". En un par de semanas hicimos un breve ejercicio que mostró las últimas tendencias en patentamiento de los últimos años, las principales empresas a nivel mundial que vienen desarrollando tecnología en esos campos, los países en los que están protegidas sus invenciones, mapas tecnológicos, etc.

 

Este ejercicio, al que yo particularmente llamo de Discovery de información, permitió identificar potenciales proveedores, conocer el estado de las tecnologías y seguramente le dió un mejor poder de negociación a Food Revenues frente a todos ellos… Pues si alguno se ponía duro al enviar las muestras para ser analizadas en su laboratorio, simplemente tendría que decirle que enseguida llamaría a su principal competidor (eso sí, diciendole bien claro su nombre y apellido). Por otro lado y volviendo al tema de la Innovación abierta, el estudio sirvió como una excelente base referencial para medir el impacto y la calidad de las diferentes propuestas enviadas por los solucionadores que se apuntaron a resolver estos problemas.

Ahora bien, aunque hasta este punto todos estamos felices por el gran resultado generado por el anterior informe de Vigilancia Tecnológica (o Estado del arte), debo  decir que esto no fue el fin de todo…. ¿ y por qué?, sencillamente porque todos estamos de acuerdo que el mundo nunca para de producir nuevo conocimiento y de generar (y patentar) nuevas tecnologías. Seguramente la mejor opción del hoy, podrá ser superada en un breve lapso de tiempo y es precisamente por ello que la VT se plantea como un proceso organizado,  selectivo, sistemático y sobre todo permanente de captura de información, que permita a las compañías tomar decisiones para ser más competitivas.

 Después de ver el informe, Foods Revenues  ahora tiene el conocimiento claro de a quién y qué debe seguir de cerca; como la actividad tecnológica de esos actores, de su propia competencia, así como algunas nuevas regulaciones de paises vecinos  (la Ecuatoriana en Particular), de la propia Unión Europea (donde exporta productos) y la mismísima  FDA (además de las alertas de seguridad alimentaria)... a esta parte del proceso de VTIC,  suelo llamarla el Watch de información, ya que en esta parte no vale sólo la foto de la fiesta  para ver quienes están (Discovery), ahora se necesita el vídeo para saber lo que allí ocurre en tiempo real.

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Una vez reconocida la necesidad de vigilar su entorno,  Foods Revenues describió claramente sus factores críticos a vigilar (Hipótesis de Inteligencia), no sin antes hacer la siguiente reflexión: “Sabemos que tenemos que vigilar estas cosas, pero realmente no tenemos el tiempo y los recursos para hacerlo”... Como muchos de ustedes estarán pensando, la solución no fue otra más que implantar mussol, la nueva plataforma de Inteligencia Competitiva semántica.

Con mussol, Foods Revenues pudo plasmar completamente su plan de vigilancia estratégica, hecho a la medida y en sólo 48 horas. Delegó el trabajo repetitivo de búsqueda, filtrado y distribución de la información a la máquina y se concentró junto a su equipo en analizar y coordinar los flujos información (Como ya vimos en el Gran concierto)... ¿Qué si se disminuyó su trabajo?.... La respuesta fue NO... Simplemente ahora hace un trabajo que antes no hacía, con la certeza de hacerlo de la manera correcta y más eficiente posible.

 *Esta historia es real, sin embargo, los nombres, lugares y situaciones han sido alterados para proteger la verdadera indentidad de los protagonistas. antara trabaja siempre bajo estrictos acuerdos de confidencialidad.

 Por Julián Acosta

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